viernes, 30 de mayo de 2014

APEGO: ¿QUÉ ES?

El apego es la tendencia humana a establecer lazos afectivos fuertes con otros, los cuales nos proporcionan sentimientos de seguridad y bienestar.



El apego se origina desde que eres un bebé, al ser un bebé desarrolla la persona vínculos con sus padres (o cuidadores)  al nacer  y que le garantiza la supervivencia, protección y  bienestar. Más adelante, cuando el niño va creciendo y empieza a explorar su entorno, este vínculo  le sirve como base de seguridad emocional y referencia para la exploración del niño de su entorno físico y social.

Los patrones de relación, que una persona ha desarrollado con sus figuras de apego (padres) a edades tempranas  durante su crecimiento, influyen en el modo que va a tener  esa persona de relacionarse y establecer vínculos de apego  con otras personas durante la edad adulta, particularmente con la pareja. Depende de los patrones de relación que una persona ha mantenido con sus progenitores los estilos de apego que desarrollará una persona serán los siguientes:

- Tipo seguro: es el tipo de apego que desarrollan las personas que han crecido en una familia estable o bien personas que tuvieron experiencias difíciles en su niñez pero tuvieron madurez afectiva para afrontar los problemas y adquirir seguridad tras superarlos. Los que tienen este tipo de apego son personas seguras de sí mismas, con buena autoestima , abiertas a establecer vínculos emocionales.

- Tipo evitativo: este tipo se asocia con personas que en su infancia perdieron al padre o la madreo tuvieron un progenitor crítico y poco empático a la hora de darle amor, atención o apoyo. Este tipo de personas buscan ser autosuficientes emocionalmente  y  tienen tendencia a evitar y no buscar o esperar apoyo, empatía, cariño e intimidad en las relaciones personales. 

- Tipo ambivalente-preocupado: Suele pasar en personas que durante su infancia han sufrido rechazo, pero sólo en determinadas temporadas o bien han experimentado interrupciones en la continuidad de las relaciones con los padres (temporadas que han estado fuera por trabajo, separación, etc.). Tienen una disposición a establecer relaciones ansiosas y ambivalentes, en las cuales manifiestan su vulnerabilidad. Son personas que buscan con anhelo tener relaciones afectivas de las cuales esperan amor y cuidados, mientras que, al mismo tiempo, tienen miedo de ser ignorados o abandonados, reaccionando con rabia si intuyen que se les va a dejar.

- Tipo desorganizado: Personas que en su infancia  tuvieron episodios traumáticos intensos  donde la emoción dominante fue el miedo. Las personas con este tipo de apego tiene una mezcla de todos los que hay, ya que son individuos confusos, incoherentes e incapaces de tener un criterio claro para poder desarrollar  buenas relaciones interpersonales y las influencias que estas tienen. Además sus recuerdos aparecen de forma confusa o fragmentada presentando contradicciones en sus recuerdos.


Espero que os haya parecido interesante y reconozcáis  cuál es vuestro tipo de apego y el de vuestros seres queridos, ya que esto os permitirá conoceros mejor a vosotros mismos y a vuestro círculo, pudiendo esto contribuir a una mayor comprensión de la personalidad, las necesidades afectivas de cada persona y  lograr mayor bienestar en vuestras relaciones de amigos y parejas. También es importante que esto lo tengáis en cuenta los padres  de hijos pequeños para contribuir a que vuestros hijos desarrollen un apego seguro.

viernes, 23 de mayo de 2014

¿TIENES CAPACIDAD DE AFRONTAR LAS ADVERSIDADES?

En Psicología, la resiliencia es la capacidad de las personas para sobreponerse a situaciones complicadas (enfermedad, desempleo) o a problemas emocionales (ansiedad, depresión).



Ser resiliente, no significa no sentir malestar, dolor o dificultad ante los contratiempos, sino ser capaz de, pese a los contratiempos, seguir para adelante con tus tareas, luchar  y no perder la esperanza de alcanzar sus metas.  Las personas resilientes  poseen estas  características  principales: saben aceptar la realidad tal como es sin resignarse por ello a conseguir sus objetivos, piensan que la vida tiene sentido, tiene mucha constancia y una inquebrantable capacidad de mejorar.

También cabe mencionar  que la resiliencia ni es una fortaleza biológica innata, ni se adquiere como una parte del desarrollo natural de las personas, sino que es una competencia que se desarrolla a base de haber tenido experiencias problemáticas y haberlas afrontado, es decir, se desarrolla por aprendizaje basado en experiencias, siendo un aprendizaje que cada vez te hace más fuerte y con mayor capacidad de sobrellevar las  frustraciones.

Para conseguir tener resiliencia  son importantes las siguientes cuestiones:

- Ser capaces de reflexionar sobre los problemas e identificar de manera precisa las causas de los problemas, para lograr solucionarlos.

- Desarrollar autocontrol emocional.

- Reflexionar sobre uno mismo, es importante saber que fortalezas y recursos tenemos para llevar las adversidades.

- Confiar en nosotros mismo y tener buena autoestima.

- Ser empáticos, saber ponerse en la piel de los demás para conectar con ellos.

- Capaces de saber ver los obstáculos como retos u oportunidades de mejorar como persona o como profesional.

- Ser capaz de desconectar en los momentos que se puede para recuperar fuerzas.

- Intenta conservar el sentido del humor.

Ya sabéis es algo que hay que desarrollar y entrenar y que da muy buenos resultados a corto y largo plazo, como conseguir un mayor bienestar, conseguir menos nivel de ansiedad y ver la vida más optimista entre otras, así que os ánimo a practicarla y como ejemplo de lo comentado en este artículo os voy a poner una metáfora.

-Metáfora del huevo, la zanahoria y el café:

Un hijo estaba muy angustiado porque tenía la sensación que las cosas le iban cada vez peor, sintiéndose en un callejón sin salida y esto se lo dijo a su madre.
La madre, que percibía la angustia que pasaba su hijo, le miró sonriente y cogió tres cazuelas. En cada una de ellas puso agua; en una metió unos huevos, en otra unas zanahorias, y en la tercera unos cuantos granos de café. A continuación puso las ollas al fuego.

Pasaron unos veinte minutos de cocción, la madre le pregunta a su hijo “¿qué ves?”. El hijo no sabe eso a que viene  y le contesta “¿Qué quieres que vea? No te interesa nada lo que me pasa porque cuando te lo digo te pones a cocer huevos, zanahorias y hacer un café”. La madre imperturbable, le invitó a tocar los tres ingredientes después de haber cocido  y le contesta al hijo “los huevos eran frágiles antes de la cocción, delante de la adversidad (calentamiento y cocción) se habían vuelto duros.

Las zanahorias, que eran duras antes de la cocción, con el fuego, se habían vuelto blandas. Por el contrario el café, cuando ha estado sometido al calor de cocción, mantiene su textura y ha sido capaz de trasformar el entorno: el café ha trasformado al agua.

Entonces le dice la madre “¿qué quieres ser tu delante de las adversidades?, ¡ojalá seas como el café! Que cuando tengas adversidades, seas capaz de hacerte fuerte, sin dejarte vencer, ni aislarte, te rehagas y seas capaz de luchar por cambiar las cosas personales y las injusticias de tu propio entorno.


viernes, 16 de mayo de 2014

IMPRESIONES: ¿CÓMO NOS LAS FORMAMOS?



Las personas percibimos mediante nuestros 5 sentidos de olfato,vista, oído,sabor y gusto, los objetos, personas y situaciones que nos rodean . Cuando nos hacemos una impresión de una persona a primera vista  estamos realizando una percepción social, precisamente mi entrada de blog se va a centrar en este tipo de percepción.

La  percepción social es un juicio básico que realizamos  sobre personas  basándonos en información proveniente de nuestros sentidos o en información facilitada por terceras personas, que nos lleva a formarnos una  impresión.


La formación de las primeras impresiones  cuentan con poco material informativo, la mayoría de las veces la información que tenemos de la persona tan solo es la apariencia física, modo de vestir, gestos corporales u objetos que lleva consigo; pero aun así estas primeras  impresiones suelen ser duraderas en el tiempo y llevan a deducir características de personalidad  y rasgos  emocionales de la persona observada e influyen   en la forma de desarrollar las posteriores interacciones.

Este tema ha sido objeto de numerosos estudios de psicología, en la mayoría de los estudios de la formación de impresiones, la forma de estudiarlo consiste en ponerles fotos para que describieran a las personas a partir de ahí o en proponer a sujetos información verbal sobre una hipotética persona (lista de adjetivos de esa persona como por ejemplo inteligente,prudente,dormilona,desorganizada,cálida y responsable) y solicitarles que con esa información describan a las personas. 

Estas listas eran leídas por los experimentadores a dos grupos de sujeto. En las investigaciones a  cada grupo les leían la lista de adjetivos  en diferente orden, o bien en el mismo orden pero cambiando en cada grupo un adjetivo. Las diferencias de impresiones en cada grupo fueron notables, llegando los experimentadores a sacar las siguientes conclusiones:

- La importancia del orden en que se perciben los rasgos: se encontró que para la construcción de la impresión tenía más influencia los primeros adjetivos que se definían (efecto primacía), aunque en determinadas circunstancias, como que se produzca una pausa entre la presentación de los primeros adjetivos y de los últimos, predomina el efecto de recencia, es decir, el prestar más atención a los últimos adjetivos descritos. Por ejemplo si nos presentan una lista de adjetivos: inteligente,dormilona,cálida,optimista,ambiciosa,responsable,desorganizada; de estos adjetivos recordaremos más los primeros de la lista, o si ha habido una interrupción en la descripción nos quedaremos con los últimos.

- Correlación de unos adjetivos a un solo adjetivo: Se comprobó que había adjetivos “centrales” ya que había unos adjetivos  que a partir  de ellos mismos se  sacaban muchos más adjetivos relacionados , por ejemplo, con el adjetivo “cálido” las personas sacaban también los adjetivos de “cariñoso”, “amable” y “feliz”.

- El tono evaluativo de los rasgos informativos: Cuando la información que sabemos de una persona contiene elementos positivos y negativos, los negativos tienen mayor importancia  y son más difíciles de cambiar, más fáciles de confirmar y más difíciles de desconfirmar que los rasgos positivos.

- Efecto Halo: conociendo unas características del individuo presuponemos que posee también algunas otras, por ejemplo si una persona es guapa seguramente también la consideremos alegre,inteligente,agradable, o si vemos una persona sonreír podemos pensar que es alegre,optimista y feliz.  

- Analogía proyectiva: Dos personas que se asemejan en algún aspecto físico o psíquico muchas veces son percibidas como semejantes en otros rasgos todavía no demostrados.Por ejemplo una persona se puede parecer a un familiar en alguna característica física o en alguna psíquica, y ya por ello le asocias  a esa persona inconscientemente otras características de tu familiar.

- Estereotipos: tendencia a percibir a una persona en base a los atributos que caracterizan a una categoría o grupo social, por ejemplo decir que un sujeto es “bromista” por su origen andaluz.


Tras leer esto ya sabemos que cuestiones influyen a la hora de formarnos impresiones. Yo considero que es importante ser consciente de ello porque, aunque es una  forma útil y práctica  para desenvolvernos en nuestro ambiente social y para poder responder adecuadamente a acontecimientos futuros, muchas veces caemos en la trampa  de juzgar sin conocer creando estereotipos y estigmas, por ello es importante que nos demos cuenta y cuando tengamos ocasión nos molestemos en conocer bien a las personas  y las cosas que nos rodean ya veréis como os llevareis grandes y agradables sorpresas con las personas y vuestro entorno. 

viernes, 9 de mayo de 2014

EL LENGUAJE DEL AMOR


Hoy mi blog va a hablar de los lenguajes del amor,  basándome en  la obra de Gary Chapman. Los lenguajes del amor son un compuesto de cinco formas básicas que existen para expresar, comunicar, dar y recibir amor de manera directa y clara a la pareja u otros seres queridos. Esas cinco maneras de expresar amor son las siguientes:

§      Contacto físico: Es la forma más directa de comunicación, sencilla y espontánea para comunicar amor; consiste en dar gestos de cariño como abrazos, palmadas, caricias entre otros, siendo una forma de expresar amor directo, cálido y muy importante para la gran mayoría de adultos y especialmente de niños.

§       Palabras de afirmación: Estas son la expresión explícita de nuestra aprobación y de nuestro amor, utilizando para ello palabras de afecto, elogios, palabras de apoyo principalmente. El poder de la palabra es muy poderoso, todos recordamos palabras que nos marcaron, todo el mundo se acuerda alguna palabra bonita que le dijo su pareja o ser querido, y, desgraciadamente también, alguna palabra desagradable de algún ser querido que nos hirió profundamente, así que  hay que tener cuidado en lo que se dice. Por tanto hay que ser consciente del poder de las palabras para poder sopesar  mejor las palabras que decimos para comunicar amor o desprecio.

§       Tiempo de calidad: Es un tiempo de atención sostenida que consiste en compartir, junto con nuestra pareja o allegados,  un tiempo de forma exclusiva.  El tiempo de calidad que pasamos con una persona ayuda a tejer lazos emocionales, aumentar  la confianza y el amor mutuos, teniendo esto grandes beneficios en la relación a medio y largo plazo.

§       Dar regalos: Los regalos son  una forma de mostrar cariño o amor, en cuanto regalar algo lleva implícito el acordarte de una persona  e invertir para esa persona atención, dedicación, recursos  y tiempo para satisfacerla. Por tanto lo que importa no es el regalo en sí o el dinero invertido sino el detalle. Dar regalos implica sentimientos y actitudes  y estos, no tienen por qué ser materiales y costosos, también puede ser detalles simples como mensajitos de amor imprevistos o un poema dedicado, los cuales muchas veces les hacen más ilusión a los seres queridos.


§      Actos de servicio: Este tipo de lenguaje del amor consiste  en mostrar el amor por la otra persona  realizando acciones de servicio  y cuidado para esa persona, dichas acciones no requieren ser muy complejas y fuera de lo común, es más, se suelen valorar más pequeños actos de servicio diarios y constante como, ayudar con los deberes, servir la mesa, ayudar a escoger ropa entre otras.  Con estos actos la persona se sentirá querida, protegida y ayudada, siendo un factor muy importante para conseguir una relación  fuerte y estable en el tiempo. 

      Cabe señalar que estos lenguajes no son igual de importantes ni se expresan por igual, esto depende de la persona. Cada persona tiene uno o dos lenguajes específicos  que le predominan y con los cuales se siente especialmente cómodo para recibirlos o realizarlos como señal de amor. En ocasiones  falla el lenguaje de comunicación del amor, ya que se dan situaciones en las cuales no coincide el lenguaje en el que expresamos amor con el lenguaje con el que la otra persona desea recibirlo. Esto es motivo de muchas discusiones y frustraciones con los seres queridos, y especialmente con la pareja. Un ejemplo de esto sería el que expongo a continuación:

     Lara y Rodolfo son pareja, discuten,  piensan ambos que el otro no les quiere y una tercera persona (terapeuta o amigo) les pregunta porque piensan eso a lo que responden de la siguiente manera:

      Lara: Mi pareja no me quiere porque rara vez me dice palabras de cariño ni me elogia, además apenas me acaricia, me abraza o me besa durante momentos del día como por ejemplo cuando estamos en el sofá viendo la tele.

      Tras estas quejas habla Rodolfo y responde: Ella dice que no le quiero pero eso no lo considero así, ya que yo me desvivo por ajustar mi tiempo libre para pasar tiempo con ella viendo la tele, paseando con ella etc. Además siempre estoy pendiente de ayudarla y le hago cosas como cocinar, recoger  la ropa tendida y  limpiar el coche.

      Este es un ejemplo claro de una pareja en la cual predomina distinto tipo de lenguaje del amor, en Lara predomina el contacto físico y palabras de afirmación y en Rodolfo los actos de servicio y el tiempo de calidad, por tanto, como se ha dicho anteriormente, ambos muchas veces no se sienten queridos y la relación se va resintiendo.

Tras todo lo visto en este artículo no cabe duda que es muy importante hablar con la pareja o ser querido y ver cuál es el lenguaje de nuestra pareja y el nuestro, comunicándolo el uno al otro sin exigencias, sin críticas ni quejas. Esto es muy importante para obtener relaciones satisfactorias, duraderas, saludables y eficaces. Os animo a que reflexionéis sobre ello y mejoréis vuestras  relaciones.

sábado, 3 de mayo de 2014

MENTIRAS:¿CÓMO DETECTARLAS?

La mentira es algo que se da en multitud de ocasiones en la vida, por tanto saber detectarlas puede ser útil en casi todos los asuntos humanos, por lo que en esta entrada voy a daros pistas para que podáis descubrir alguna de ellas no sólo por contrastar e investigar la información dicha verbalmente, sino también para que podáis descubrirlas a través de  su comunicación no verbal.

Entre los principales indicadores del engaño  está el comportamiento no verbal, es decir, aquel comportamiento que no se apoya de palabras sino de posturas, miradas, gestos. El mentiroso piensa muy bien lo que dice  y se fija menos  en su comunicación no verbal que transmite con su cuerpo, ya que es más difícil controlar la emoción, la postura, la mirada  y gestos que controlar las palabras.
Hay que fijarse si lo que manifiesta con palabras va en concordancia con lo que manifiesta en su conducta verbal y, en caso de que ambas no sean acordes, hay que dar más valor a la conducta no verbal. 

Los principales indicadores  no verbales del engaño son los siguientes:

- Expresiones y microexpresiones faciales: las expresiones emocionales auténticas no duran muchos segundos; sin embargo, cuando son de larga duración (5 o 10 segundos) tienden a ser falsas. La mayoría de las expresiones faciales se pueden modificar o controlar,  pero las microexpresiones que se  intercalan entre las expresiones  de forma rápida no se  pueden controlar, por tanto hay que estar atento para detectarlas. Ejemplos de microexpresiones puede ser cambios bruscos de voz, sacudidas o caídas bruscas de la cabeza  o una breve expresión facial negativa.

-Sonrisa: La sonrisa es una forma muy utilizada para disimular una  emoción o una mentira. Los músculos que gobiernan la sonrisa  son voluntarios y fácilmente controlables siendo fácil estirar la comisura de los labios hacia los lados y hacia arriba. Por su parte la sonrisa verdadera va acompañada de la contracción de los ojos, que eleva el párpado inferior cubriendo parcialmente los ojos; este movimiento es el que es involuntario y muestra si es verdadera la sonrisa.


- Voz: En situaciones de emoción intensa, como ansiedad y estrés la voz se vuelve más aguda elevando el tono, teniendo la persona más dificultad para modular y entonar. Por tanto se debe prestar atención a los cambios de inflexión en la voz ante preguntas clave. Sin embargo la ausencia de cambios de voz no es signo de veracidad, por lo tanto la voz es un factor para detectar el engaño pero por sí sola no lo excluye.

- Ritmo del habla: El ritmo habla posee un patrón consistente y casi rítmico. Cuando un individuo se pone nervioso, como casi siempre que miente, el patrón se vuelve más lento, inconsistente y quebrado, además aumenta el tiempo que tarda en iniciar la respuesta a una pregunta. No obstante si se han preparado bien las respuestas  a preguntas relevantes el ritmo se acelera cuando se contesta a ellas, por tanto lo importante es fijarse en la constancia y rapidez del habla que no sea ni lenta ni muy rápida.

- Gestos y ademanes: Las personas solemos utilizar gestos en la conversación con las manos para ilustrar. La persona que miente no se siente cómoda al reforzar con gestos sus respuestas verbales ni le sale hacerlo espontáneamente. Estas tienden a ser artificiosas o huecas porque no van debidamente acompañadas de gestos, además emplean menos gestos demostrativos y de una manera lenta y cautelosa. Los mentirosos menos movimientos como inclinar la cabeza y levantar ligeramente las cejas, su rigidez  y distanciamiento del mensaje son notables.

-Mirada y contacto ocular: Desviar la mirada es un signo de estrés ante preguntas claves o comprometedoras, que puede indicar que la persona está mintiendo. Se consideran significativos los cambios bruscos de dirección de la mirada ante las preguntas clave y la mirada huidiza. Cuando aumenta la emoción, según se van planteando preguntas clave, el mentiroso cambiará su patrón de contacto. Lo normal es mirar al interrogador mientras éste pregunta  o durante las primeras palabras de la respuesta, pero el mentiroso mirara a otro lado justo antes de responder. También hay que tener en cuenta que hay personas más entrenadas en la mentira que miran a los ojos de la persona que quieren engañar en plan analítico para descubrir qué sabe o que piensa esa persona.

-Postura: La postura sincera es abierta, inclinada hacia delante y alineada con el entrevistador, cambiando de postura de vez en cuando. La persona mentirosa tiende a apartar su cuerpo del entrevistador, alinearse de forma oblicua, no de frente y muchas veces adopta una postura rígida y defensiva, cruzando piernas y brazos más frecuentemente o se acompaña de gestos como taparse la boca o la cara.

Con el fin de saber, en buena medida, si miente una persona hay que observar el conjunto de estos indicios no verbales en la persona y  para ser más precisos hay que hacerle a la persona preguntas  fáciles, triviales y no comprometedoras y observar su reacción y, después,  preguntas difíciles y comprometedoras y ver su reacción, de esta manera es más fácil saber el estilo comunicativo de la persona y saber  mejor cuando miente y oculta algo.


Recordar que esto no es algo que se pueda aplicar con precisión instantáneamente, es muy importante tener práctica, experiencia  y costumbre en observar, por lo tanto es importante armarte de paciencia y empezar a observar poco a poco hasta ir cogiendo habilidad. Os ánimo a qué practiquéis, “la práctica hace maestros”.

viernes, 25 de abril de 2014

PELÍCULAS CON CONTENIDO PSICOLÓGICO



¿Te gusta la psicología? y ¿te gusta el cine?, si tu respuesta es  sí  os propongo mirar esta entrada, ya que he seleccionado para vosotros una lista de películas que muestran  diferentes trastornos y temas psicológicos con gran lujo de detalles. La lista la expongo a continuación:

-Psicología Social y de las emociones: el  amor y sus etapas:
Manuale d´amore.(2005) Giovanni  Veronesi.
-Depresión:
Las horas. (2002) Stephen Daldry.
El jardinero fiel. (2005) Fernando Meirelles.

-Trastorno disociativo de la personalidad:
Yo, yo mismo e Irene. (2000) Peter Farrelly  y Bobby Farelly.
Las tres caras de Eva. (1957) Nunnally Johnson.

- Alzheimer.
Gatos viejos. (2010) Sebastián Silva.

-Asertividad:
Doce hombres sin piedad. (1957) Sidney Lumet.

-Trastorno obsesivo-compulsivo:
Mejor imposible. (1997) James L.Brooks.

-Estereotipos y prejuicios:
El Gran Torino. (2008) Clint Eastwood.
American history x. (1998) Tony Kaye.

-Esquizofrenia:
Una cierta verdad. (2008) Abel García Roure.
Una mente maravillosa. (2002) Ron Howard.

- Efecto Pigmalión:
My fary lady. (1964) George Cukor.

- Violencia de Género, celos y dependencia emocional:
Te doy mis ojos. (2003) Icíar Bollaín.

-Maltrato infantil y tipo de sistemas familiares:
El bola. (2000) Achero Mañas.

-Trastorno antisocial de la personalidad y psicopatía:
La naranja mecánica. (1971) Stanley Kubrick.

Espero que esta selección os sea útil para entender,aprender y profundizar ciertos conceptos y temas psicológicos a la vez que os entretenéis. 



jueves, 17 de abril de 2014

EFECTO PIGMALIÓN

Es un proceso en cual las ideas, creencias y expectativas que tienen unas personas sobre nosotros  acaban influyendo tanto en nuestra conducta que, al final,  tendemos a realizarlas.


Este efecto es muy común, de hecho, no es descabellado afirmar que en nuestra vida cotidiana suceden actos porque, consciente o inconscientemente, estamos respondiendo a lo que las personas que nos rodean esperan de nosotros, tanto en confirmó conductas buenas como malas. Por ello en psicología este efecto fue estudiado por numerosos investigadores. Uno de los más conocidos fue el que llevaron a cabo en 1968 Rosenthal  y Jacobson , bajo el título Pigmalión en el aula.

El estudio consistía en comunicar a los profesores de primaria que a sus alumnos se les había administrado un test  que evaluaba sus capacidades individuales, después se les dijo a los maestro cuales obtuvieron los mejores resultados, advirtiéndoles a ellos que esos alumnos tendrían el mejor rendimiento  de clase; Así fue, ocho meses después se confirmó que el rendimiento de esos muchachos fue mucho mayor que el del resto. Lo interesante de este estudio es que en realidad nunca se pasó ese cuestionario, y los alumnos fueron elegidos al azar sin tener en cuenta sus capacidades. Por tanto a partir de las observaciones del estudio  se constató que los maestros se crearon tan alta expectativa sobre esos alumnos que actuaron a favor de su cumplimiento. Cabe destacar que muchos otros estudios  llevados en los últimos años confirman este efecto.

También se ha demostrado científicamente que  cuando ocurre el efecto Pigmalión de forma positiva nuestro sistema límbico acelera la velocidad de nuestro pensamiento, incrementa nuestra lucidez y nuestra energía, y como consecuencia, nuestra atención, eficacia y eficiencia. Este efecto es muy común, de hecho, no es descabellado afirmar que en nuestra vida cotidiana suceden actos porque, consciente o inconscientemente, estamos respondiendo a lo que las personas que nos rodean esperan de nosotros, tanto en conductas buenas como malas.

Por tanto es importante que las personas confíen en otras, ya que la confianza que los demás tengan sobre nosotros puede servir de trampolín para alcanzar objetivos difíciles. Las profecías tienden a realizarse cuando existe un fuerte deseo que las impulsa.

Espero que saber esto os sirva para contagiar  confianza a vuestra gente, animarles y elogiarles y no caer, en algo tan común, como dudar, criticar  o  poner malas etiquetas a vuestros  hijos, alumnos, familiares, amigos etc.